Recibir llamadas de cobranza en tus préstamos en línea al instante puede pasar cuando hay pagos pendientes. Pero si esas prácticas se vuelven intimidantes o ilegales, es importante saber que en México existen normas para protegerte.
¿Qué es una cobranza abusiva?
La cobranza abusiva ocurre cuando se usan tácticas inapropiadas o ilegales para presionar a una persona deudora. Estas prácticas van en contra de las regulaciones de protección a usuarios de servicios financieros y pueden afectar tu tranquilidad, tu economía y tu bienestar.
Señales de una cobranza abusiva
- Amenazas o intimidación: te amenazan con embargos, demandas falsas o violencia.
- Llamadas constantes: te llaman en horarios inapropiados (antes de las 7:00 a.m. o después de las 10:00 p.m.) o de forma insistente.
- Acoso a familiares o contactos: llaman a personas cercanas para presionarte.
- Lenguaje ofensivo: usan insultos, gritos o trato irrespetuoso.
- Información falsa: te dicen que debes más de lo real o inventan consecuencias legales.
- Amenazas de exhibición pública: amenazan con difundir tu deuda en redes o espacios públicos.
¿Qué hacer si eres víctima de cobranza abusiva?
- Conoce tus derechos: los cobradores no pueden amenazar, intimidar o acosar; deben identificarse y no mentir sobre montos o consecuencias.
- Documenta todo: guarda números, horarios, mensajes, correos, nombre de quien te contactó y lo que te dijo.
- Reporta la situación: primero a la institución financiera. También puedes reportar en REDECO (CONDUSEF). Si no es institución financiera, acércate a PROFECO.
- Busca apoyo legal: si las prácticas son graves, consulta asesoría jurídica para protegerte.
Consejos para manejar la situación
- Mantén la calma: evita discusiones con el cobrador.
- Negocia un acuerdo: si tienes intención de pagar, busca una reestructura viable.
- Revisa tu deuda real: confirma cuánto debes y si la cuenta sigue activa.
Aprende a identificar en quién puedes confiar
En Credilikeme promovemos la educación financiera para ayudarte a tomar decisiones responsables. Si enfrentas dificultades para pagar, infórmate y busca alternativas legales antes de caer en prácticas que puedan afectarte más.